El ciervo andino del sur (Hippocamelus bisulcus), huemul chileno. (Mariano Peppi)

La Conservación y la Restauración ecológicas constituyen desafíos pioneros, innovadores y, posiblemente, quienes trabajan en ello están verdaderamente varios pasos adelante en la construcción de una sociedad desarrollada y vanguardista en materia ambiental. Resulta paradójico que, estando estas actividades entre las opciones más evidentes para superar la crisis ambiental, sean también las más postergadas a la hora de implementar legislación y políticas públicas que las promuevan y fomenten.

Pese a la dificultad que éstas actividades entrañan por su trasfondo científico; al constante desincentivo que significan las trabas administrativas; a las dificultades para encontrar financiamiento para llevarlas a cabo; a las constantes críticas por trabajar en esta novísima oportunidad de desarrollo, y que se deben principalmente a una anticuada visión de desarrollo basada en el extractivismo, un puñado de hombres y mujeres, sin duda filántropos a toda prueba, se ocupan de esta tarea.

Para Geute cada oportunidad de fomentar la conservación y ser un agente activo en la restauración de ecosistemas que han sido degradados, dañados o destruidos, es considerada prioridad. Por ello entre nuestras tareas más estimadas se encuentra la colaboración y asesoría en la donación de tierras privadas al Sistema de Áreas Protegidas Públicas, así como también la colaboración en la creación de áreas marinas protegidas, todo ello sujeto a las condiciones que permitan su resguardo por largo tiempo. Esta tarea está íntimamente ligada a nuestro compromiso permanente de trabajo en el fortalecimiento de las competencias del Estado en materia de conservación de la naturaleza.

Sin perjuicio de lo anterior valoramos también las iniciativas privadas de conservación. Posiblemente la sensibilidad de éstas personas sea una oportunidad única de conservación en sectores con fuerte presión inmobiliaria, agroindustrial o silvícola. Por lo que estamos desarrollando permanentemente herramientas que solucionen las preocupaciones de sus propietarios, como, por ejemplo: la creación de incentivos tributarios, la homologación a las categorías de áreas protegidas públicas, la generación de mecanismos de protección a largo plazo, etc.

Así, apoyamos el diseño, creación y administración de proyectos de áreas protegidas tanto públicas, como privadas. Desde la formación de la institucionalidad corporativa necesaria, proceso de preparación para la inversión extranjera (si es el caso), la compra de tierras, creación de sistemas de información geográfica, recopilación de información científica y de ordenamiento territorial asociada, reconocimiento de grupos interesados, gestión de deslindes, servidumbres de tránsito, zonificación y uso del suelo, contratos de construcción de infraestructura, tramitación de planes de manejo forestales, constitución de derechos de aprovechamiento de aguas, puesta en marcha de emprendimientos turísticos, etc.

Respecto a las tareas de restauración, precisamente la degradación de la biodiversidad y la extinción masiva de especies nos obligan a trabajar para que los sistemas degradados vuelvan a funcionar, renovando la productividad de los ecosistemas, generando oportunidades económicas, y recuperando lo mejor de nuestras tradiciones, entre otros. Por ello, colaboramos con entidades privadas y/o estatales para llevar a cabo la restauración de áreas que se han visto afectadas por causas antrópicas.