Framework/Marco de Trabajo Transición a la Conservación

Para lograr la incorporación de principios del cuidado de la naturaleza en quienes viven en ella.

Transición a la conservación es un framework que apoya y fortalece  a conservacionistas que contemplan entre sus objetivos de conservación la solución de problemáticas socio-ambientales alineando la conducta de actores relevantes o incidentes en el territorio con los objetivos de conservación que se han propuesto. Así, esta propuesta es un aporte a los procesos para la elaboración de estrategias que alineen a los habitantes de los lugares de valor ambiental con la conservación.

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Principios estratégicos de la conservación

Mirada de futuro

Proyección de la conservación a largo plazo e idealmente a perpetuidad. La conservación funciona a escalas de tiempo mayores a la de la vida de los seres humanos, por lo tanto los análisis, las estrategias y las soluciones deben ser incorporadas por los habitantes actuales de los lugares, así como también de los potenciales y de las futuras generaciones.

Ámbito espacial de la conservación

Promueve espacios de conservación amplios, continuos y estratégicos, más allá de los límites políticos y jurídicos. El análisis siempre incorporará el hecho de que las conductas de las personas así como las dinámicas de la naturaleza se entremezclan y conviven en un mismo espacio.

Foco en la armonía entre la conservación y las personas

Propicia el relacionamiento positivo entre la conservación y las personas en distintos niveles de involucramiento. El foco es alcanzar la transformación cultural para cumplir los objetivos de conservación del lugar, por lo que trabaja con las personas y su entorno, esto implica entender aspectos de su identidad, considerando su contexto cultural, social y ambiental, sus hábitos, sus motivaciones, sus rituales, etc., todo ello en relación con la problemática socio-ambiental de la cual participa.

Componentes

Trabajamos en dos capas para su comprensión y ejecución, una capa global, a través del framework, la cual define los principios, intenciones, complejidad y evolución de las soluciones a problemas socio-ambientales y la otra es operativa, reflejada a través de una metodología que hace accionables dichos principios, utilizando técnicas e instrumentos basados en metodologías de diseño participativo, co-diseño, diseño de servicios, diseño de información, etc.

Framework

Es la capa global, otorga la mirada estratégica a la dimensión operativa. Esta se representa en fases, niveles o etapas evolutivas en la búsqueda de la transformación cultural desde el corto al largo plazo. Actualmente esta disponible para su facilitación la primera fase de “creación de solución/es socio-ambiental/es para lograr objetivos de conservación ya propuestos”.

Proceso de transformación cultural
para lograr los objetivos de conservación

Corto plazo

Largo plazo

Framework Geute

[FASE 1]

Durante esta fase se aspira a idear soluciones coherentes a corto plazo, analizando el contexto en el cual se encuentra el objetivo de conservación de la organización, sus problemáticas y los actores clave que debe considerar, planificando la implementación de dichas soluciones.

[FASE 2]

Hace referencia a la manera práctica y de ejecución en la cual estas soluciones se hacen cargo de las problemáticas ambientales desde sus distintos ángulos, de forma integral, organizada y a mediano plazo.

[FASE 3]

Esta fase es por su naturaleza de largo plazo, se refiere al tiempo en que ya no es necesario generar nuevas soluciones, sino que el rol de la ONG es de monitoreo y evaluación respecto de la efectividad, y/o nivel de incorporación de las conductas deseadas. Esta fase se hace cargo de que la realidad está en movimiento y pueden surgir nuevos problemas socio ambientales que abordar.

Metodología e instrumentos

Permite hacer efectivo y accionable el framework, consta de cinco etapas que orientan el trabajo de creación de las soluciones, con instrumentos y técnicas que ordenan e interconectan la información que se obtiene del territorio. Actualmente esta disponibles para su facilitación las primeras tres etapas.

Necesidad de conservar en un territorio habitado con objetivo de conservación ya formulado.

En esta etapa, las actividades están, por una parte, orientadas a entender profundamente las problemáticas socio-ambientales, analizando a los actores clave, actuales y potenciales, con especial énfasis en aquellos que son causantes de estos problemas. Se propicia un análisis evolutivo en el tiempo (pasado, presente, futuro), el que incluye también una mirada a las futuras generaciones, permitiendo detectar las motivaciones, frustraciones, expectativas y otros elementos formadores de la conducta, como podría ser la historia familiar, que se relacionan, o pueden relacionarse con la problemática.

El equipo en esta etapa levanta información de fuentes primarias y secundarias respecto al objetivo de conservación y la problemática, aplica técnicas de investigación cualitativa y cruza la información obtenida, para luego analizarla, conectarla y obtener patrones que se traduzcan en hallazgos que permitan formular el/los desafíos.

Las actividades de esta etapa están orientadas a analizar los hallazgos obtenidos filtrando, ordenando, sistematizando y dando sentido a los múltiples hallazgos, a través del uso del pensamiento creativo, sin buscar la innovación, sino determinar las dimensiones del problema y las soluciones que mejor combinan eficacia y eficiencia para, a la postre, seleccionar las que resulten más estratégicas en función de impactar positivamente en la conducta de los actores clave para reducir o eliminar la problemática.

Las actividades están orientadas a evaluar la factibilidad y determinar las propias capacidades de la organización y sus brechas, para trabajar cada solución propuesta, incluyendo conflictos eventuales con los actores detectados. Se analiza profundamente la solución, los requerimientos para su implementación, su complejidad, el grado de compromiso que exigiría de la organización, la existencia de las capacidades y recursos internos para ponerla en marcha, o incluso la posibilidad de asociarse para superar las brechas para su ejecución. Además se diseñan indicadores y formas de medición que luego permitirán evaluar el éxito de la implementación y el cumplimiento de los objetivos propuestos.

Se trata de un proceso progresivo, que se desarrolla previa planificación. La soluciones tendrán distinta forma y características, requerirán asimismo de profesionales y experiencias diferentes, por lo que la metodología de ejecución será también distinta. Por ejemplo, si la solución es de carácter jurídico, su proceso de ejecución y desarrollo será diferente al de una solución de educación ambiental, o enriquecimiento ambiental. Esto define que, en esta etapa, el aporte de la metodología, desde la gestión y estrategia global, sea la entrega de herramientas de análisis y planificación a la ONG de, por ejemplo, niveles de participación e instancias involucramiento de los distintos actores.

Las actividades de esta etapa estarán enfocadas a comparar los resultados del diagnóstico inicial con el estado actual, identificar nuevas capacidades de la ONG, así como también nuevas brechas y desafíos, identificar los errores cometidos, el surgimiento de nuevos problemas, o la producción de impactos no esperados, o no deseados. La evaluación identificará si los cambios conductuales esperados se produjeron, o no, así como también eventuales retrocesos, si los hubiere. Esta etapa incorpora criterios de validación científica (en plazos que determine la especialidad científica pertinente), lo que incluye, por cierto, a las ciencias sociales.

Cumplimiento del objetivo de lograr la transformación cultural para la conservación de un territorio.

Necesidad de conservar en un territorio habitado con objetivo de conservación ya formulado.

En esta etapa, las actividades están, por una parte, orientadas a entender profundamente las problemáticas socio-ambientales, analizando a los actores clave, actuales y potenciales, con especial énfasis en aquellos que son causantes de estos problemas. Se propicia un análisis evolutivo en el tiempo (pasado, presente, futuro), el que incluye también una mirada a las futuras generaciones, permitiendo detectar las motivaciones, frustraciones, expectativas y otros elementos formadores de la conducta, como podría ser la historia familiar, que se relacionan, o pueden relacionarse con la problemática.

El equipo en esta etapa levanta información de fuentes primarias y secundarias respecto al objetivo de conservación y la problemática, aplica técnicas de investigación cualitativa y cruza la información obtenida, para luego analizarla, conectarla y obtener patrones que se traduzcan en hallazgos que permitan formular el/los desafíos.

Las actividades de esta etapa están orientadas a analizar los hallazgos obtenidos filtrando, ordenando, sistematizando y dando sentido a los múltiples hallazgos, a través del uso del pensamiento creativo, sin buscar la innovación, sino determinar las dimensiones del problema y las soluciones que mejor combinan eficacia y eficiencia para, a la postre, seleccionar las que resulten más estratégicas en función de impactar positivamente en la conducta de los actores clave para reducir o eliminar la problemática.

Las actividades están orientadas a evaluar la factibilidad y determinar las propias capacidades de la organización y sus brechas, para trabajar cada solución propuesta, incluyendo conflictos eventuales con los actores detectados. Se analiza profundamente la solución, los requerimientos para su implementación, su complejidad, el grado de compromiso que exigiría de la organización, la existencia de las capacidades y recursos internos para ponerla en marcha, o incluso la posibilidad de asociarse para superar las brechas para su ejecución. Además se diseñan indicadores y formas de medición que luego permitirán evaluar el éxito de la implementación y el cumplimiento de los objetivos propuestos.

Se trata de un proceso progresivo, que se desarrolla previa planificación. La soluciones tendrán distinta forma y características, requerirán asimismo de profesionales y experiencias diferentes, por lo que la metodología de ejecución será también distinta. Por ejemplo, si la solución es de carácter jurídico, su proceso de ejecución y desarrollo será diferente al de una solución de educación ambiental, o enriquecimiento ambiental. Esto define que, en esta etapa, el aporte de la metodología, desde la gestión y estrategia global, sea la entrega de herramientas de análisis y planificación a la ONG de, por ejemplo, niveles de participación e instancias involucramiento de los distintos actores.

Las actividades de esta etapa estarán enfocadas a comparar los resultados del diagnóstico inicial con el estado actual, identificar nuevas capacidades de la ONG, así como también nuevas brechas y desafíos, identificar los errores cometidos, el surgimiento de nuevos problemas, o la producción de impactos no esperados, o no deseados. La evaluación identificará si los cambios conductuales esperados se produjeron, o no, así como también eventuales retrocesos, si los hubiere. Esta etapa incorpora criterios de validación científica (en plazos que determine la especialidad científica pertinente), lo que incluye, por cierto, a las ciencias sociales.

En esta etapa, las actividades están, por una parte, orientadas a entender profundamente las problemáticas socio-ambientales, analizando a los actores clave, actuales y potenciales, con especial énfasis en aquellos que son causantes de estos problemas. Se propicia un análisis evolutivo en el tiempo (pasado, presente, futuro), el que incluye también una mirada a las futuras generaciones, permitiendo detectar las motivaciones, frustraciones, expectativas y otros elementos formadores de la conducta, como podría ser la historia familiar, que se relacionan, o pueden relacionarse con la problemática.

El equipo en esta etapa levanta información de fuentes primarias y secundarias respecto al objetivo de conservación y la problemática, aplica técnicas de investigación cualitativa y cruza la información obtenida, para luego analizarla, conectarla y obtener patrones que se traduzcan en hallazgos que permitan formular el/los desafíos.

Las actividades de esta etapa están orientadas a analizar los hallazgos obtenidos filtrando, ordenando, sistematizando y dando sentido a los múltiples hallazgos, a través del uso del pensamiento creativo, sin buscar la innovación, sino determinar las dimensiones del problema y las soluciones que mejor combinan eficacia y eficiencia para, a la postre, seleccionar las que resulten más estratégicas en función de impactar positivamente en la conducta de los actores clave para reducir o eliminar la problemática.

Las actividades están orientadas a evaluar la factibilidad y determinar las propias capacidades de la organización y sus brechas, para trabajar cada solución propuesta, incluyendo conflictos eventuales con los actores detectados. Se analiza profundamente la solución, los requerimientos para su implementación, su complejidad, el grado de compromiso que exigiría de la organización, la existencia de las capacidades y recursos internos para ponerla en marcha, o incluso la posibilidad de asociarse para superar las brechas para su ejecución. Además se diseñan indicadores y formas de medición que luego permitirán evaluar el éxito de la implementación y el cumplimiento de los objetivos propuestos.

Se trata de un proceso progresivo, que se desarrolla previa planificación. La soluciones tendrán distinta forma y características, requerirán asimismo de profesionales y experiencias diferentes, por lo que la metodología de ejecución será también distinta. Por ejemplo, si la solución es de carácter jurídico, su proceso de ejecución y desarrollo será diferente al de una solución de educación ambiental, o enriquecimiento ambiental. Esto define que, en esta etapa, el aporte de la metodología, desde la gestión y estrategia global, sea la entrega de herramientas de análisis y planificación a la ONG de, por ejemplo, niveles de participación e instancias involucramiento de los distintos actores.

Las actividades de esta etapa estarán enfocadas a comparar los resultados del diagnóstico inicial con el estado actual, identificar nuevas capacidades de la ONG, así como también nuevas brechas y desafíos, identificar los errores cometidos, el surgimiento de nuevos problemas, o la producción de impactos no esperados, o no deseados. La evaluación identificará si los cambios conductuales esperados se produjeron, o no, así como también eventuales retrocesos, si los hubiere. Esta etapa incorpora criterios de validación científica (en plazos que determine la especialidad científica pertinente), lo que incluye, por cierto, a las ciencias sociales.

Cumplimiento del objetivo de lograr la transformación cultural para la conservación de un territorio.

"Uno de los desafíos centrales de las organizaciones ambientales es proponer “soluciones” para problemáticas de conservación local, en perspectiva global, que involucren cambios conductuales a nivel comunitario, estas soluciones deben ser pertinentes en lo cultural e incluir la dimensión del bienestar económico. Las soluciones a implementar deben ser también las más estratégicas y eficientes, dado lo escaso de los medios y recursos con que cuentan las organizaciones de protección de la naturaleza."
Alvaro Montaña
Álvaro Montaña
Geógrafo, Fundación Geute Conservación Sur

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